23/07/2026 – Aunque los puertos ya operan nuevamente, la recuperación logística avanza más lento de lo esperado..
El paso del tifón Bavi obligó a las principales terminales portuarias de la costa este de China a implementar cierres preventivos para resguardar la seguridad de las operaciones marítimas. Aunque los puertos de Shanghai, Ningbo-Zhoushan y Qingdao ya retomaron sus actividades, la cadena logística internacional aún enfrenta las consecuencias de esta interrupción.

Hoy, el principal desafío ya no está relacionado con las condiciones climáticas, sino con la importante congestión operativa que se generó tras la reapertura de los puertos.
Durante los días de suspensión de actividades, decenas de buques permanecieron fondeados en zonas de espera, mientras que otros modificaron sus itinerarios, redujeron velocidad o incluso desviaron sus rutas hacia puertos alternativos. Una vez restablecidas las operaciones, todas estas embarcaciones comenzaron a arribar prácticamente al mismo tiempo, generando una fuerte presión sobre la infraestructura portuaria.
Esta concentración de buques afecta directamente la disponibilidad de sitios de atraque, la planificación de las terminales y los cronogramas de las principales navieras, provocando reprogramaciones y tiempos de espera superiores a los habituales.
Shanghai: el puerto más afectado
El puerto de Shanghai, especialmente su terminal de Yangshan, continúa registrando demoras operativas. Muchos servicios perdieron sus ventanas originales de atraque y debieron ser reprogramados, generando un efecto dominó sobre las rotaciones de los buques.
Los reportes operativos posteriores al tifón indican esperas promedio cercanas a las 72 horas, aunque algunos servicios pertenecientes a redes con menor prioridad o menor confiabilidad están experimentando retrasos aún mayores.
Esto también repercute en la disponibilidad de contenedores vacíos, en la asignación de equipos y en la planificación de exportadores e importadores que dependen de estos servicios.
Ningbo-Zhoushan también trabaja bajo presión
En Ningbo-Zhoushan, uno de los mayores puertos del mundo por volumen de carga, la situación es similar. Si bien las terminales ya operan con normalidad desde el punto de vista operativo, la acumulación de buques continúa generando congestión tanto en los accesos marítimos como en los patios de contenedores.
Las terminales trabajan para absorber el volumen acumulado, aunque la recuperación total dependerá de la capacidad de normalizar las escalas durante los próximos días.
Impacto sobre la cadena logística internacional
Las consecuencias no se limitan únicamente a los puertos chinos.
Las demoras generan un efecto cascada que alcanza a toda la cadena logística internacional:
- Reprogramación de salidas marítimas.
- Modificaciones en los tiempos estimados de tránsito.
- Posibles omisiones de puertos (Blank Sailings o Port Omissions).
- Retrasos en conexiones ferroviarias y terrestres.
- Mayor presión sobre la disponibilidad de contenedores vacíos.
- Riesgo de congestión en puertos de transbordo de Asia.
Para importadores y exportadores, esto puede traducirse en cambios en las fechas de entrega, mayores costos logísticos y necesidad de ajustar la planificación de inventarios.
¿Cuándo podría normalizarse la situación?
Históricamente, luego de eventos meteorológicos de esta magnitud, los grandes puertos chinos necesitan entre 5 y 10 días para recuperar un flujo operativo estable, aunque este plazo puede extenderse dependiendo del volumen de buques acumulados y de las decisiones que adopten las principales líneas marítimas.
La evolución de la congestión también dependerá de que no se produzcan nuevos eventos climáticos en la región, especialmente durante la temporada de tifones en Asia, período en el que este tipo de interrupciones son relativamente frecuentes.
Recomendaciones para importadores y exportadores
Ante este escenario, resulta recomendable mantener una comunicación permanente con los operadores logísticos y revisar las fechas estimadas de salida y arribo de cada embarque.
También es conveniente prever posibles cambios en los itinerarios de las navieras y considerar márgenes adicionales en la planificación de entregas, especialmente para cargas con compromisos comerciales o productivos sensibles.
Nuestra visión
En JPEV Logistics monitoreamos de forma permanente la situación operativa de los principales puertos del mundo para anticipar posibles impactos sobre la cadena de suministro de nuestros clientes.
La experiencia demuestra que, una vez superada la emergencia climática, el verdadero desafío comienza con la recuperación de la capacidad operativa. En este contexto, la información actualizada y una planificación logística flexible son fundamentales para minimizar demoras y reducir el impacto sobre las operaciones de comercio internacional.
Seguiremos informando sobre la evolución de la congestión en los puertos de China y cualquier novedad que pueda afectar los servicios marítimos internacionales.