06/04/2026 – Propietarios de carga pueden verse afectados por retrasos, congestión portuaria y el aumento de las tarifas de flete
El transporte marítimo de contenedores enfrenta un nuevo foco de incertidumbre tras el recrudecimiento del conflicto en el Golfo Pérsico, en un contexto en que las tarifas spot comienzan a mostrar señales de recuperación en determinadas rutas y las disrupciones logísticas amenazan con extenderse a las cadenas de suministro a nivel global.

De acuerdo con el índice Drewry World Container Index (WCI), el valor promedio del flete spot aumentó 3% hasta US$1.958/FEU, impulsado principalmente por el encarecimiento de los servicios en la ruta Transpacífico.
En contraste, las rutas entre Asia y Europa continúan bajo presión. Las tarifas Shanghái–Róterdam cayeron 2% hasta US$2.052/FEU, mientras que Shanghai–Génova registraron un leve aumento de 1% hasta US$2.844/FEU. Sin embargo, el retorno gradual de la producción asiática tras el Año Nuevo chino podría modificar esta tendencia.
Según Drewry, en la ruta Transpacífico se observa un comportamiento dinámico. Las tarifas desde Shanghai a Los Ángeles subieron 10% hasta US$2.402/FEU, mientras que las de Shanghái a Nueva York aumentaron 7% hasta US$2.977/FEU. La reducción en las cancelaciones de itinerarios también refuerza esta tendencia: solo cuatro blank sailings han sido anunciados para la próxima semana en las rutas hacia la costa este y oeste de Estados Unidos.
Impacto creciente del conflicto en Medio Oriente
Más allá del comportamiento inmediato de las tarifas, el conflicto en el Golfo Pérsico comienza a generar impactos logísticos que podrían alterar el equilibrio del mercado.
Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán han provocado una virtual paralización del tránsito de buques tanque por el Estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo. Esta situación ya está presionando al alza los precios del crudo y, potencialmente, los costos del combustible marítimo.
Drewry advierte que, si la situación se prolonga, “el aumento de los costos del búnker, las primas de riesgo de guerra y las disrupciones operacionales podrían incrementar los costos totales del transporte y ejercer presión alcista sobre las tarifas del transporte marítimo de contenedores”.
En este marco, algunas líneas navieras ya comenzaron a reaccionar. CMA CGM anunció la aplicación de un Emergency Fuel Surcharge global, que contempla recargos de US$150/TEU en rutas principales de larga distancia y US$75/TEU en rutas de retorno, además de US$75/TEU en rutas intrarregionales, con entrada en vigor a partir del 23 de marzo.
El analista de la industria marítima, Lars Jensen, destacó que, pese a las tensiones, algunos operadores regionales continúan transitando por el sur del Mar Rojo. Según explicó, “muchas líneas navieras regionales siguen cruzando el sur del Mar Rojo, como antes de la guerra entre Estados Unidos e Irán, mientras que grandes operadores globales como Maersk y CMA CGM han reducido su presencia”.
Jensen también advierte que aún es prematuro determinar cómo se reconfigurarán las rutas hacia el Golfo Pérsico o si el estrecho volverá a operar con normalidad. No obstante, plantea que un eventual desvío de carga podría alterar significativamente la demanda efectiva de transporte marítimo. “Por cada 20.000 TEUs semanales que se redirijan desde Asia hacia puertos saudíes del Mar Rojo rodeando África, la demanda global en TEU-millas aumentaría aproximadamente 1%”, explica.
Amenazas para los propietarios de carga
Datos de Xeneta muestran 147 buques portacontenedores refugiados en el Golfo Pérsico, incapaces de salir debido al riesgo de atravesar una zona de conflicto activo.
El analista jefe de la plataforma, Peter Sand, advierte que el impacto podría extenderse rápidamente a las cadenas de suministro globales. “La escalada del conflicto en Medio Oriente demuestra cómo una crisis regional puede propagarse rápidamente a través de las cadenas logísticas, afectando finalmente a los propietarios de carga a nivel global mediante retrasos, congestión portuaria y el aumento de las tarifas de flete”, señala.
Para los analistas, el impacto final dependerá de la duración y extensión del conflicto. Si las disrupciones persisten, el mercado podría enfrentar una combinación de mayores costos operativos, cambios en las rutas marítimas y congestión portuaria, factores que históricamente han impulsado al alza las tarifas del transporte de contenedores.
De acuerdo con Sand, “las cadenas de suministro globales no se detienen ni siquiera durante las crisis más severas; la pregunta es a qué puertos se desviarán los buques y dónde se descargarán los contenedores”, una incógnita que, por ahora, mantiene en alerta a toda la industria marítima.
por jpevlogistics.com