15/05/2026 – Costos energéticos y débil demanda podrían llevar a las líneas navieras a resultados en rojo

El mercado global del transporte marítimo de contenedores continúa operando bajo un escenario de alta incertidumbre derivado de la crisis en el Golfo Pérsico, la volatilidad energética y la debilidad de la demanda. De acuerdo con el más reciente análisis de Judah Levine, jefe de Investigación de Freightos. Según señala, la suspensión por parte de Estados Unidos de la denominada “Operation Freedom”, destinada a escoltar tránsitos a través del Estrecho de Ormuz, redujo momentáneamente las tensiones militares directas, aunque el riesgo geopolítico sigue presente. En paralelo, Irán anunció la creación de una Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, mediante la cual las naves deberán solicitar autorización —y posiblemente pagar— para transitar la vía marítima.

En este contexto, el CEO de Maersk, Vincent Clerc, estimó que el alza en los precios del combustible derivada del cierre parcial de Ormuz está generando costos adicionales por US$500 millones mensuales para la compañía. No obstante, afirmó que la línea naviera ha logrado trasladar esos costos a los clientes mediante mayores tarifas de flete.

Según Freightos, el comportamiento de las tarifas de fletes spot ha sido dispar dependiendo de la ruta. En la ruta Transpacífico aumentaron cerca de US$1.000/FEU respecto de los niveles previos al conflicto, mientras que los valores entre Asia y Europa, que habían subido algunos cientos de dólares por FEU en marzo, retrocedieron en gran medida a niveles previos a la guerra.

En particular, las tarifas spot entre Asia y el norte de Europa aumentaron un 10% la semana pasada hasta US$2.850/FEU, aunque ya muestran una tendencia a la baja desde la semana pasada, replicando el comportamiento observado anteriormente en los servicios Asia-Mediterráneo.

El informe añade que las líneas navieras están preparando nuevos incrementos tarifarios para mediados de mes y para sostener los niveles de las tarifas spot, están aumentando las cancelaciones de itinerarios (blank sailings). Freightos indicó que ya existen reportes de estrechez de espacios en servicios este-oeste y de “roleo” de contenedores, en medio de una demanda que continúa débil.

Débil pronóstico para la temporada alta  

A ello se suma una perspectiva poco auspiciosa para la temporada alta en la ruta Transpacífico. El más reciente informe de importaciones oceánicas de la National Retail Federation (NRF) de Estados Unidos proyecta que los arribos de junio serán un 2% inferiores a mayo, mientras que julio mostraría un aumento mensual de 4%, antes de volver a moderarse en agosto y septiembre.

De concretarse esas estimaciones, el peak de la temporada sería considerablemente más bajo que en años recientes. Así, en julio sería un 8% inferior al repunte impulsado por tarifas del año pasado y 6% menor al máximo alcanzado en agosto de 2024.

Judah Levine sostiene que esta debilidad refleja la cautela de los importadores frente a la incertidumbre económica global. En la misma línea, Vincent Clerc advirtió que “una próxima desaceleración en la demanda oceánica debido al aumento de los precios al consumidor es posible”, escenario que podría convertir la segunda mitad del año en un periodo “desafiante e incluso con pérdidas” para las líneas navieras que continúan enfrentando altos costos de bunker.

Carga aérea

En el segmento aéreo, Freightos indicó que los elevados precios del jet fuel han mantenido las tarifas globales de carga aérea cerca de un 30% por sobre los niveles previos a la guerra. Sin embargo, el mercado comienza a estabilizarse a medida que disminuyen los cierres de espacio aéreo y se recupera gradualmente la capacidad de las aerolíneas que operan en el Golfo Pérsico.

Finalmente, destaca que la guerra comercial entre Estados Unidos y China continúa siendo un factor de incertidumbre adicional, pese a que los presidentes Donald Trump y Xi Jinping sostuvieron una cumbre esta semana en Beijing para intentar estabilizar la relación comercial bilateral, mientras persisten disputas judiciales en torno a los aranceles estadounidenses aplicados a productos chinos.

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